Con motivo del Día Internacional
para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, nuestro centro ha
vuelto a unirse para educar, reflexionar y construir, desde la infancia, una
cultura basada en el respeto, la igualdad y la convivencia.
Este
año hemos querido simbolizar ese compromiso común a través de una propuesta
colectiva: “El bosque de las voces libres”. Durante la semana previa,
cada niño y niña llevó a casa una hoja en forma de corazón, que debía
decorar junto a su familia. En ella podían escribir una palabra, una frase o un
mensaje que representara su deseo de un mundo sin violencia y lleno de
igualdad.
El
25 de noviembre, todas esas hojas regresaron al colegio cargadas de color,
creatividad y, sobre todo, de mensajes llenos de sensibilidad y esperanza. Por
ciclos, fuimos pegándolas en un gran árbol que ahora preside la entrada del
centro. Un árbol que crece gracias a las voces de nuestro alumnado y a la
implicación de sus familias, y que nos recuerda cada día que la igualdad se
construye entre todas y todos.
A lo largo de la jornada, también dedicamos un tiempo a reflexionar con el alumnado sobre el significado de este día. Visualizamos diferentes cortos adaptados a cada edad, que nos permitieron hablar sobre el respeto, la empatía, la importancia de pedir ayuda y la necesidad de rechazar cualquier forma de violencia.
Desde el Plan de Igualdad queremos agradecer la participación de todas las familias y el compromiso del profesorado. Actividades como esta nos ayudan a seguir avanzando hacia un centro más consciente, más justo y más libre.
Porque educar en igualdad es sembrar futuro. Porque cada voz cuenta. Porque juntas y juntos somos un bosque que no deja de crecer.
“La paz comienza con una sonrisa.” — Madre Teresa de Calcuta.
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